3/08/2006

En la senda de la victoria

Para nada es una casualidad que el Once Caldas se halle segundo en la tabla de posiciones, es el equipo más regular después del avasallador Deportes Tolima.

El domingo pasado los espectadores del partido frente al Bucaramanga, más allá de que no fue una tarde plagada de emociones, nos sentimos a gusto con el desenvolvimiento del Once Caldas.

Es un equipo con orden táctico, que se le nota el trabajo del técnico Jaime de la Pava, no improvisa, y se sustenta en un módulo táctico irreverente, a falta de un volante de marca definido, el profesor se las arregla poniendo al comando del equipo a Gaglianone y a Diego Arango, no existen carrileros definidos, Michael Rada alterna entre un carril y el otro, Dairo Moreno, como siempre hábil y con visión, Javier Araujo que cumple como enganche a falta de Valentierra, desborda, serpentea y es el ácido para la defensa contraria.

En general el equipo se comporta bien, lo más destacable es la consolidación que se tiene de ‘equipo’. Por momentos el Once Caldas se nota fluido, con cambios de frente precisos y que dan un aire a la arremetida, circula el balón por todas la líneas y luego de manera horizontal, buscando el momento de rompimiento, muchas veces atentos a las maniobras individuales, y otras tantas con pelotazos que intentan vulnerar la espalda del saga contraria.

Gaglianone, de nuevo es objeto de elogios, un hombre maduro en el fútbol, con claridad, se desenvuelve con tranquilidad en cada situación, por momentos repentiza con un balón de aire; en cuanto a la labor de marca, tiene oficio y compostura, de entrada infunde respeto y no hubo en el partido contra Bucaramanga jugadores por habilidosos que fueran que pudieran hacerle un figurín.

Cómo siempre el trabajo de los hombres de fondo es prolijo y loable. Desde Mauricio Casierra hasta Julián Hurtado, pasando por Alexis Enríquez, todo son elogios, compostura y laboriosidad; Miguel Rojas es un hombre con recorrido y hechura, pero no representa un valuarte en la línea defensiva del Once Caldas. El domingo perdía su referencia en zona, y depositaba el trabajo de marca que le correspondía al infatigable Julián Hurtado, a la hora de la ofensiva es temeroso, alza las manos mientras trasporta el balón, en señal de que no encuentra a quién entregarlo; más allá de su discreto trabajo, recibió la venia del cuerpo técnico y concluyo el partido.

El trabajo de Michael Rada tuvo el buen gesto de Jaime de la pava, esta vez jugó medio periodo complementario, mostró entrega, orden, visión de campo, sabe jugar sin la pelota, no renunció a la media distancia a pesar de sus yerros. Se erige como figura en el Once Caldas.

Se debe cuestionar en el trabajo del Once Caldas, todas aquellas maniobras en las que el Bucaramanga filtró balones a la espalda de la saga, y por exceso en el pase, no eran controladas por los delanteros amarillos, todo esto porque el equipo estaba jugado en área rival, con la última línea al borde de la bomba central, y en el contragolpe la saga se quedaba corta en tiempo y distancia.

Hoy juega el Once Caldas frente al Real Cartagena, que no anda bien. Arnulfo Valentierra está recuperado y aportara la pausa tradicional y sus remates de tiro libre.